Una simulación de rinoplastia en la consulta es una ayuda de planificación que muestra al paciente un posible resultado junto al aspecto actual para que ambas partes acuerden los objetivos. Ayuda a la comunicación y no debe presentarse como garantía del resultado.
¿Por qué usar una simulación en la consulta?
A los pacientes les cuesta a menudo describir con palabras el cambio que desean. Un modelo 3D les permite señalar la nariz y ver opciones desde varios ángulos, y permite al cirujano explicar qué es y qué no es realista para su anatomía.
¿Qué conviene mostrar?
- La nariz actual de frente, de perfil y en tres cuartos.
- El cambio planificado junto al original, desde el mismo ángulo.
- Valores medidos, como el ángulo nasolabial, para que la conversación se base en números además de imágenes.
¿Qué conviene decir?
- La simulación muestra un plan, no un resultado prometido.
- La cicatrización, la inflamación y el grosor de la piel influyen en el aspecto final.
- Algunos cambios que pide el paciente pueden no ser posibles con su anatomía.
¿Qué conviene evitar?
- Presentar la vista previa como una garantía.
- Mostrar un cambio exagerado para complacer al paciente.
- Dejar que la imagen sustituya al consentimiento informado.
¿Cómo se puede documentar?
Guarde el escaneo, el plan y las notas de la conversación en la historia del paciente. Un informe del plan quirúrgico puede registrar lo acordado.
Kratos 3D permite al cirujano simular el plan, comparar antes y después y compartir el resultado con el paciente.